jueves, 18 de septiembre de 2014

Perspectivas

Con el tiempo se aprende de todo y de todos, es así que nadie debería siquiera intentar sorprenderse de mi accionar, de cada quién he aprendido sobre todo a valorarme, a dejar de luchar por quién no desea ser salvado, a olvidar a quién olvida, a dejar de llorar por estupideces, a querer con toda el alma a quién se lo merece, eso entre tantas cosas, aprendí a dar lo que me dan, sería una justa retribución, nadie ha sido tomado por sorpresa en realidad. Tanto busque la reciprocidad ajena, que al final era yo quién debía ser recíproca con el resto.
A hacer la mía como se dice y a tomárselo con soda. He cambiado mi perspectiva para mi bien personal por muy egoísta que suene o que quede. No es tarde para darse cuenta que no hay que esperar nada de nadie y así las decepciones son menos.






18 - IX