domingo, 12 de enero de 2014

Distracción

Aunque no conciba un día de mi vida sin tu presencia, intento dejar de cuestionarme, como si yo fuera responsable de los tiempos, de por qué se dieron toda éstas sucesiones de hechos... no guardan la mayor intriga, si al final de cuenta nada se puede revertir...
Y prosigues, incolumne... mientras en paralelo hay decepciones, porque me resulta inevitable no adelantarme a lo que va a suceder, pero cómo se supone que deje de ser yo, a ésta altura sería demasiado...
De los errores ajenos, se deduce la desdicha individual... tal vez, buscando el sentido a todo esto... pero percibo, que no dejo de tener un atisbo de esperanza, sino no tendría justificativo continúar escribiendo e incluso respirando...



No hay comentarios: