jueves, 26 de septiembre de 2013

Nada sucedió

Y es así, que no sucedió nada, porque nada no había de suceder. Era simplemente el transcurrir de la vida, de esa historia ajena a la que jamás me invitaron, ni siquiera había público, ni siquiera había lectores invitados a ser partícipes, nada, nada de eso... tal vez por todo eso fue, que nada sucedió, ni siquiera se me inmutó el alma... y en una pausa, intentaba meditar y lograr sentir algo, más no sentía nada, ni decepción, ni angustia, ni felicidad, ni tristeza, nada, nada... quizá sea más que difícil conmover la ausencia y el egoísmo, quizá sea que me dejé consumir por la indolencia y la indiferencia, que mi ser se ha vuelto inercia, que me hice una sola cosa amorfa con mi respirar... Quizá ya comprendí que no habrá un propósito certero jamás, que nunca tendré las respuestas de todas las circunstancias vividas, que nada tiene un sentido cierto ni errado, que no hay misterios por develar, que todo se ha tornado mero existir... y que no sucedió nada, porque nada hay que sentir... no hay que esperar a un mañana llegar... 







lunes, 16 de septiembre de 2013

Disociarte

Con que fin extrañarte antes de tu partida, con que fin analizar todas y cada una de las posibles despedidas si al final de cuentas la única certeza inexorable es un adiós...
Cuantas más lecciones restan por aprender, simpleza de creer que todo a nivel emoción es maleable, torpeza necia de pensar en las medidas exactas del corazón, un par de estaciones ya pasaron y perdí la noción del momento exacto en que todo esto se me fue de las manos este sentir encantador que me desbocó el alma... de pronto tantos cuestionamientos vanos y egoístas, es un tanto admirarte si aún no haz rozado un tramo de locura de sentir disociarse las realidades... quizá porque en la lejanía del tiempo me sorprenden los momentos repetidos en que viajo a oscuras, tiesa, aislada de los demás, inmersa en la música y el pensamiento, esbozando una sonrisa cómplice de encontrar tu ser a mi lado, mientras el viaje continúa leve, hasta que percibo luz de nuevo y la realidad retoma escena, solo soy una pasajera más esperando su turno para descender... y vos, un pasajero temporal de mis sueños, mi disociación predilecta que irrumpe a diario, brindando los matices de contradicciones utópicas que me guían e iluminan desde hace un tiempo... y saber que aún si fuera un hecho coincidir en las realidades no sería posible...