viernes, 30 de agosto de 2013

Trance

Que convocantes se vuelven los silencios, a veces con más insistencias que otras... es como caer en un pozo nocturno, es decepción y agonía sin perdón; tal vez solo sea un tropiezo de pensamientos negativos que no conducen a nada productivo, quizá sólo sea el deshago de la angustía de lo irrevertible, vaya a saberse... Quizá sólo sea asimilar todos los temores y errores, conversar con los demonios internos que aquejan el alma. Discursos conocidos que no han hallado aún una solución o no han sabido encausarse para liberarse... continúan sujetando con equilibrio, permitiendo un leve roce con el abismo... es la constante lucha por no descender al oscurantismo del ser... la intencidad con la que convergen estos sentimientos no son nada comparables al escaso tiempo en el que se dan... es un trance en la madrugada, que dura unas cuantas horas antes de partir a morirse un rato, es pensarse en un instante todos los segundos vividos para luego caer en lo abstracto de la mente y perder conciencia del mundo todo. Es despojarse de las migrañas, para que en el amanecer del siguiente día el alma se sienta más liviana o al menos, pueda emular una sonrisa... y continúar con la cerrazón del vano existir.




30-08-2013

 

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