miércoles, 20 de marzo de 2013

Marzo recortado...



5

Así es que en la vida me voy ahorrando suspiros, cuando se tiene medicina diaria ni tan cerca, ni tan lejos siempre presente aunque imposible...
Como dando tregua a los espejismos, construyendo minuto a minutos las sonrisas y cada día un volver a empezar, dejando de lado todo aquello que hizo daño...


9

Iré a esperarte en la Estación, venceré todo mis miedos y estaré ahí, dispuesta a que le des a mi vida ese giro de 360º o con 180º bastara. Va a estar bien, yo controlaré mis abrumadoras ganas de huir. Respiraré profundo y haré como si nada ocurriera, aunque por dentro sentiré tocar el cielo con las manos... con esa misma euforia...


11

Cada detalle que tenes para conmigo, no quiero descifrarlo, no quiero ni intentar siquiera interpretar o analizar este tiempo, mientras me vas devolviendo las ganas de reír sin razón, intento ser reciprocidad  no requiere esfuerzo, porque has sido mucho más que nadie para mi, das tanta claridad a mi adversidad, me das mucho de lo que jamás se me concedió... eres tanto, un ser exacto y como tal, inalcanzable...


19

Eres parte de un silencio eterno y lo acepto. Perdón, me lleva tiempo asimilar mis partidas perdidas, aunque no haya jugado, aunque jamás te haya apostado...
Aceptar tu perdida, es comprender la derrota del tiempo, es solo dejar de delirar con fantasmas de ti para siempre... 
Has de volver a tu lugar de recuerdos privilegiados y dormirás ahí unos cuantos inviernos...ya no tiene sentido que divagues por mi mente sin permiso...

20

Y quisiera que seas tú una estrella que guíe siempre mi camino, no quiero ni siquiera que me pertenezca, solo deseo que estés siempre presente, no quiero robarte, me eres suficiente con tu existencia... incluso, me resulta un tanto extraño escribirte, describirte. Creo que sabemos tanto el final de todo esto, que hasta me bloqueo en mis deseos de reinventarte propio... 
Me basta que estés ahí las muchas de las veces que te procuré, apreció en demasía tu compañía en este tiempo, en todo tiempo que haya sido tempestad, eres la dosis perfecta para sobrevivir... eres mucho más que cualquier evocación que pueda dedicarte, lo sabes, porque hasta en eso me has dado libertad... y lo acepto, acepto la prueba de que puedo comportarme, porque si tu eres la recompensa diaria, no puedo pedir más nada... 
Algún día te daré las gracias por haberme enseñado entre otras cosas a que debo pedir lo que quiero, pero por sobretodo a disfrutar de este momento grato que es tenerte presente en mis días... o quizás también, ya lo sabes...