viernes, 15 de febrero de 2013

Mi Gran Contradicción





Si volviera a comenzar el año, volvería a escribirte, fue mi última carta, no sé qué buscaba, tu regreso siempre fue el primer plan, ajeno a mis decisiones. Quizá lo único que podría haber cambiado fue la manera de escribirte, me cuide demasiado a juzgar por lo poco que sé, de qué fue de tu vida en este tiempo, toda una declaración a mi parecer sería errada, poner en jaque tus días... no sé. Creo que esa incógnita me torturo al momento de escribirte, reírme ahora al saber que jamás sabré, que ironía... 
Nunca sabré si realmente confiaba en tu regreso, no lo sé. He quedado más ignorante de alma en todo esto. Millares de preguntas que jamás tendrán respuesta. Dueño de tu libertad sé leíste mi mail, dos veces, quizá lo terminaste borrando... te habrá resultado fácil?
Todo este sentir lo tenía guardado, afloró en el nacimiento de saber tu lengua, las cosas se fueron dado de manera tan extraña, que podrías haber sido el final feliz, mi final feliz; Es entonces que quise soñar, a destiempo a mis tiempos, y no resultó... 
En ese silencio desmerecedor, sentí caer, sentí morir otra vez, cómo puedo seguir queriéndote así o qué es lo que quiero de vos... nunca lo sabremos. Tal vez lo único que deseo ahora esa saber cómo vuelvo a guardar todo eso, habrá que forzar todo, para en el descuido echar llave al candado. Darle fuerzas a mi álter ego. Porque mi yo siempre fue un fantástico simulador y sobrador. Viéndolo así, me tuviste, te ganaste todo mi álter ego, convenciste a mi yo... sólo que éste último fiel sobrador se veía poseído y al tiempo... te marchaste.
Quedaré deseando volver el tiempo atrás y no callarme nada, de igual forma que hoy de NADA sirve. Es un deseo inacabado... tanto, tanto... 
Si anduviste por aquí, me queda la única certeza de que nunca entendiste "to the moon and back" por poner un ejemplo, porque nunca me decifraste o preferiste callar. Ahora decido yo callar a mi álter ego, te vedo como tema... Ya callé tanto de ti, tanto no te dije, tanto que jamás te dije; que callar mis letras tendría que ser aún más fácil y elocuente... silenciar este pedacito de alma que me robaste... vuelvo a desearte una vez más y para siempre, tu eterna felicidad, porque amaría que lo fueras... Ansío que tu fantasma deje de merodear mis noches para poder concebir la felicidad también, solo pausar una vez más todo este sentir, porque aunque no quisiera dejar que muera así, en tanta contradicción, es lo mejor, vos lo decidiste. En la suceción de días, dejaré de sentir tanta saudade, tanta nostalgia y entonces tal vez, ya no sea un... sinto sua falta... Moriremos porque no fuimos nada, solo un recuerdo de un sueño que ame tanto que hasta el día en que no esté odiaré haber despertado... 





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