miércoles, 30 de mayo de 2012

Mayo

Dejé pasar la huida...
Dejé pasar las estrellas...
No creo que haya sido correcto retener el universo en mi mundo, no había caso... no era el momento, nunca lo fue... y sin embargo, aún siento tanta ausencia insurrecta...
Destino testigo de estos días que intenta asomar una sonrisa, pero pareciera que nunca se llega al final del viaje... el mundo se ha perdido definitivamente, no hay luces de astros que iluminen el andar pesado de mis sueños... no hay ya ilusiones o nunca las hubo, nadie sabe... yo nunca lo sabré...


Trasuntan las verdades erradas, mientras permanece inmune la esencia de mi ser, parece absurdo intentar avanzar, cuando te das cuenta que el tiempo se aventuro a adelantarse, deteriorando el suelo que habrías de pisar... se torna finita mi alma, se vuelve una herida eterna y no existe horizonte certero que de continuidad a todo latido... atrapada en callejones sin salida, sin cielo que mirar... se obstruye toda posibilidad, se embargan mis sentidos hacia los más profundo de aquello que nunca será...

No basta la mentira que marcan las agujas del reloj, que arrasa indefectiblemente con aquello que decimos mundo, espejismo terrenales que no absorben más atención de la que deberían...es algo tan confuso deducir veracidades cuando no existe motivo extra que de un punta pié a toda acción de respirar...

Esperarte a que renuncies a todo por mi... esa es la falacia más ansiada de mis adentros, puede que no valga la pena, puede que sea todo un fracaso, pero tal vez nunca nadie lo intento, y eso se lleva todo mérito de ser...