martes, 21 de febrero de 2012

Al menos...

Al menos dilucide las dudas que se acobijaban en mi mente, frene mis pasos y tome impulso, la realidad resulto ser un tanto cruel, suerte que el paso de las horas fue amortiguando la caída... fue un suicidio premeditado necesario, ahora irónicamente respiro más sabia... quizá sean un tanto brutales mis palabras, pero afloran ineludiblemente para calmar la sensación amarga...

Parece que no, que nunca voy a dejar de ser tan tajante, ojála en otro tiempo, no fuera tan yo, dejase pasar más las cosas banales, deje tal vez de objetar lo incierto...

Casi que no importa, si he vuelto al subsuelo de tus restos, casi que no importa, si he vuelto como blasfemia de los cielos a dejar caer...

aah frío, llueve afuera y se esparcen mis ideas, mis palabras quieren armar, reconstruir, pero casi que huyen... son más que voraces los destellos de mal amor habido...

Esta vez no ofrecí más de todo aquello que tenía, creo que me he retrotraido sobremanera de no poder salir otra vez por esas puertas amplias, creo que esta vez guarde todo para mirar desde una ventana, con silencios, temores y desperté mi ser mezquino, esta vez no va doler tanto... esta vez será la última...


domingo, 5 de febrero de 2012

febrero I

Aborrezco el desencuentro de las almas diurna y como el tiempo austero se ufana de los sentimientos, pero nunca voy a saber elegir el camino correcto, siempre voy a dar con la persona errada... de sueño e ilusiones que escasean, que no comparto, me distancio confundida...
Cómo se hace para vivir de falacias, cómo se supone que se aprende en estos tiempos a dejar hacer, dejar olvidarse del mundo entero...

Con la intransigencia de quién pretende diluir incertidumbres, camine por las cornisas, peligró el equilibrio de los seres coaccionados, así se nublo mi mente de dolor, limpie mi alma con lagrimas y luego la nada misma volvió a fluir por los estrechos senderos de lo absurdo...

Dejaría alguna vez esta inconsciencia de pretextos, dejaría de buscar las señales que no existen...
Quizá siempre hay señales, falló el intérprete, se equivocó de sueño, se volvió ciego y enmudeció ante toda la tempestad...

Se requebrajo una vez más el suelo, lastima la piel de mis pies, un paso, un rezo para no volver a tentar a los demonios, continuar avanzando con el alma absorta hacia quién sabe dónde...

Volveré a la vehemencia de mí existir... y sin embargo siento que queda mucho decir…














pd: últimamente siento que me divorcie los títulos :/