lunes, 8 de agosto de 2011

Agosto...



Maldita hipocresía de mi ser, que paso a paso va construyendo todo el infierno en donde se consume; maldita e innecesaria inseguridad que roe en cada acción, es absurdamente doloroso reconocerse en las miserias que se confunde con toda autosuficiencia... siempre voy a ser única dueña de estas indómitas contradicciones, que no me permiten ser y vivir, lo que realmente puede ser bueno...
Siempre voy a ir complicándome la existencia, indefectiblemente desencadenando todo lo peor de mi, en vez de enaltecer cada sentimiento, voy a sepultar cada vástago que intenta irradiar en mi universo...
Me condeno a sentir culpa innecesaria, al punto de resultarme algo macabro... anticipo mi partida de una manera orgullosa y por inercia dañina, sin sentido alguno, sin algún resultado provechoso...
A cada nueva oportunidad, mis barreras se fortalecen y me endurecen el alma, logrando solo sentirme peor... quizá siento como un defecto el hecho mismo de querer, de sentir aprecio...
Continúo caminando a paso firme, engañándome a mi misma que nada puede contra mi, de modo tal llego a creer que no hay nadie que pueda derribar mi humanidad, que no hay nadie que pueda realmente contra mi... como si esto fuera una batalla, como si fuera que no es posible amar en libertad... contribuyendo a la decadencia de mi ser...
Tal vez nunca supere mis errores pasados, y los traigo conmigo; y siento que al no decir todo lo que siento protejo a alguien, y termino generando el doble de dolor o incluso peor, solo genero odio... aunque nunca sea tal la potencialidad con la que siento en estos momentos hacia todo lo que soy... en todo lo que me he convertido, no sé si pudo alguien hacerme tanto daño para llegar a callarme tanto... no sé, seguro algo no está bien conmigo...
Creo que el amor derrumba toda mi fachada... si un día llega a existir alguien que pueda doblegar mis austeras contradicciones y ser incluso más fuerte que todos mis desvaríos, puede que entonces deje sentir tanta oscuridad, tanta mierda...