viernes, 18 de febrero de 2011

De nostalgias I

Bajando del colectivo, camino una cuadra y antes de doblar en la esquina hecho una mirada expectante a la cuadra siguiente, no importa la hora que sea, siempre voy a tener la ilusión de ver a alguien, pero de todas las veces que vuelvo muy pocas veces sucede, no hay por ello un decaimiento en la ilusión ni mucho menos...

La cuadra siguiente, la cuadra de la nostalgia, de la infancia ininterrumpida, mi barrio, la cuadra... van a ser doce años de haberme mudado a dos cuadras, si... no es lejos, pero la calle no es mi casa.. y son también doce años los que viví en esa cuadra, idas y vueltas...

Éramos diez los seguidos en la edad y otros tantos más grandes que ya por entonces andaban en la edad del pavo, hoy seguramente los pendeviejos... y luego una tanda de los pequeños que eran menos... además mi casa a ambos lados tenía de vecina dos casas que eran de abuelos, por lo tanto en los fines de semana las tribus se aumentaban, de por sí... las nietas de la gallega* llegaban para generar disturbios, si de por casualidad nos poníamos de acuerdo para jugar a las horas terminábamos divididos en varios grupos, los que intentaban restablecer la paz, los que estaban disgustadísimos y no entraban en razón, y los que ya se habían vuelto a su casa llorando... por el contrario los nietos de los otros abuelos jugaban de local, se sumaban como si toda la semana hubiera sido compartida, eso no quita que más de una vez hayamos estado en desacuerdo...

EL barrio como dije era la cuadra... porque la cuadra del frente era una Escuela técnica que por entonces contaba con una cancha de fútbol y con una de básquet, de tarde se llenaba de chicos que iban a jugar, más los fines de semana... pero durante el resto de la semana cuando no eran horas de clases, copábamos las canchas con alguna que otra cosa... como remontar volantines (barriletes), además tenía un espacio bastante amplio que hasta los últimos años que estuve ahí jugábamos al voley... actualmente continúa siendo escuela... pero donde estaba la cancha de fútbol construyeron un nuevo edificio...

De nosotros, de los que estábamos en plena infancia, éramos mayoría mujeres, pero si no habrá habido partidos de fútbol, eso sí éramos las que más fault hacíamos, pero si nos llegaban a hacer fault a nosotras aunque sea a mitad de cancha seguro era penal jajaja... luego, eran pocas las veces en que coincidíamos para jugar con los más grandes, ellos acostumbraban a reunirse al frente de mi casa, porque quedaba casi en el medio de la cuadra, ellos se juntaban a conversar... y por lo general, los que tenían hermanos más chicos los corrían... típico...

De noche cuando todos estábamos "desocupados" de las tareas escolares, el punto de encuentro reiterado era el cordón de la vereda, afuera de mi casa... eso cuando ya nos habíamos cansado de correr por haber estado jugando a alguna mancha, esconderse entre las ruedas del camión del vecino ¡que inconsciencia!... pero estábamos seguros que el dueño ya estaba en hora de descanso... y que decir, de cuando íbamos por la casa de unas y seguro, seguro lo hacíamos enojar al padre (digamos que no le hacían falta razones), que miedo le teníamos... después los demás padres eran más bien tranquilos, hasta el día de hoy he tenido oportunidad de volver en el colectivo con alguno, conversando, preguntándole de los hijos... como si fuera que al finalizar la charla le voy a decir que a tal hora voy a ir por su casa a jugar o a visitar... pero no, la charla queda en mándele saludos de mi parte... y unas lagrimas tientan en caer...

Esa es más a menos una breve descripción del lugar físico donde transite mi infancia... pero lo que más valoro, extraño y me da mucha nostalgia son todas esas personitas maravillosas con las que compartí esa etapa de mi vida... en cierto modo, hasta resulta indescriptible el aprecio, el sentimiento que generan en mi, porque después de habernos alejado, aún al encontrarnos en cualquier parte, en cualquier parte, basta saludarse y reanudar una conversación, como si nunca nos hubiésemos dejado de ver, aunque por contradicción nos estemos poniendo al tanto los unos de los otros... es ese cariño único, esa confianza de saberle todos los gestos, de saberse todas sus virtudes y defectos, de saber que nos criamos juntos entre risas, llantos, peleas... es recordar hasta el día de hoy aunque no los veamos alguna que otra ocurrencia y reírse, hablo en plural porque los recuerdo con mi hermana, no falta las veces que vuelve alguna de la calle y dice ¿sabes a quién vi?!... a fulano! en serio?? Luego es sentir todo esa energía positiva que generan los buenos recuerdos...

Me imagino ya en mis últimos años de vida y casi entre sueños las lagrimas, una sonrisa y una complicidad tan extensa entre unos y otros... esas son las buenas amistades que duran, perdura y trasciende el universo mismo...

*La Gallega (que en paz descanse) era una española que vivía en la casa contigua a la mía hacia el oeste, de vez en cuando se la escuchaba hablar cuando su acento gallego hacia eco en la galería de su casa, muy pocas veces salía a la vereda... esto último solo que saliera a barrer, más cuando mi Mamá (de abuelos españoles) ferviente admiradora de toda la cultura de España, ponía un cassette de pasodobles... entonces la vecina salía con su escobita, por poco y no barría la galería de mi casa ^^...

3 comentarios:

LUKA DI GIOVANNI dijo...

y todo se repite y vuelve...te lo digo, porque el alboroto que hay hoy sabado 1740 en la calle de mi casa es insoportable...


yo también vivo a la vuelta de donde viiví mi infancia y dentro de un corto tiempo voy a volver pero, bueno, esa cuadra de todas maneras es paso obligado apra cualquier cosa que quiera hacer en esta ciudad, así que siempre recuerdo todo o a poco...

mi barra no tenía canchitas, así que las improvisabamos con la puerta de la fabrica....que estaba al lado de casa..jaja...

ahora que te pienso dijo...

es verdad que todo se repite, creo que algunos tienen más suerte que otros, pero seguro que esos años de infancia se marcan a fuego...

Ahora que lo decís, la verdad que fue un privilegio esa Escuela con su cancha y todo su espacio, será que siempre me pareció de lo más común ^^!

Ando muy perdida, ya retomare la lectura de tu blog, espero que andes bien. Saludos :)

LUKA DI GIOVANNI dijo...

jajja, yo también ando perdido, tengo entradas progtramadas por eso sigue publicando el blog...jaja, sino lo de siempre facu y mucho laburo, en fin, un saludo!