martes, 10 de agosto de 2010

24.05.2010 - 22.42


Siempre resulta inevitable sustituir un corazón, mientras busco en mi unos parchecitos para el alma y unas sonrisas que se lanzan al vacío para disimular que nada ha pasado...

Mi vida distraída nunca ha de encontrarte en el camino, creo que ando busca de alguna ilusión que me haga olvidar, mientras seguiré simulando que las miradas ajenas sean las cómplices de la poca creatividad que tiene mi genio dormido, del silencio que no acerca respuestas...

Después de todo nadie más que yo ha notado tu ausencia, nadie más que yo puede extrañarte tanto sin murmurar... Quizá por eso he decidido asfixiar mi corazón, no voy a mencionarte más, aunque mis ojos no escapen a tu nombre en repetidas oportunidades, no voy a mencionarte ante nadie... aunque duela realmente tanto así, quizá seguiré atribuyéndole todo al tiempo, esperando que te deteriore en mis pensamientos, esperare contribuyendo a sentir algo más que escape a mis vanidades... aunque por un desliz de mi voz te pronuncie, no será tu esencia, no serás tú y aunque de vez en cuando me duerma con los ojos abiertos, mirando hacia la nada, buscando excusas en el humo, buscando excusas tontas de una pequeña molestia en mis ojos, aunque se entre corte mi voz... llegaré a comprender que todo tiene su razón de ser y tú nada.


1 comentario:

LUKA DI GIOVANNI dijo...

tal cual, el tiempo ridiculiza y anula todo, cuanto mas cerca mas miedo, cuanto mas lejos mas valor.